El Gallito de las Rocas.“El gallito de las rocas” soy saliendo de la flora el que a su fauna valora

El Gallito de las Rocas.“El gallito de las rocas” soy saliendo de la flora el que a su fauna valora
“El gallito de las rocas” soy saliendo de la flora el que a su fauna valora y habla por otras bocas. Deja tus ideas locas demuestra ser racional, no me mates ¡animal! mejor que te mueras tú puesto que yo del Perú ¡soy el ave nacional! https://luisbarcenagimenez.blogspot.com/2011/09/el-gallito-de-las-rocas.html

sábado, 11 de febrero de 2012

Gloriosa Armada Peruana

CRUCERO "ALMIRANTE GRAU" 1º

El Centro Naval del Perú: 100 Años

La Marina de Guerra al alborear el siglo XX, sembró la esperanza de restaurar su poder marítimo; esa era la inquietud y preocupación de los marinos que sobrevivieron a la catastrófica Guerra del Pacífico que dejó al Perú desguarnecido de una Armada para cautelar sus derechos marítimos y resguardar la seguridad del país. Fundar el Centro Naval fue parte del renacimiento del espíritu institucional de la Marina de Guerra. Esos oficiales fundadores del Centro Naval, eran el semillero de la moderna Marina que, en un futuro próximo aguardaba para hacer su irrupción de ave fénix. El país compartía las mismas inquietudes. En 1893 había surgido la idea de adquirir una nave de guerra por erogación popular y un grupo de ciudadanos formó en Lima la Junta Patriótica, bajo la dirección e impulso de don Santiago Figueredo; junto con él, Ezequiel Vega. Pedro A. Irribarren, Carlos Mackehenie y Alberto Secada. Así se reunió un millón y el Gobierno completó la suma necesaria para adquirir los dos cruceros que llenaron de júbilo y satisfacción el corazón de los peruanos. Estos fueron el Almirante Grau y el Coronel Bolognesi, mandado construir en los astilleros Vickers de Inglaterra. Desplazaban 3,200 toneladas y contaban con un moderno armamento. Su llegada en 1907 constituyó una gran fiesta para Lima y el Callao. Desde los balcones del Centro Naval, vieron su llegada los marinos y las autoridades civiles y navales. En ese clima de fervor cívico, va creciendo el Centro Naval. Sus fundadores, se reunieron el 12 de noviembre de 1900 para aprobar los Estatutos y elegir la Junta Directiva; no se menciona el nombre de estos primeros socios - que podían ser también civiles-, mas si el de esa primera Junta Directiva, encabezada por el capitán de fragata Ramón Freire Goytizolo. El primer capítulo, "Los hombres de la primera hora", es un justo homenaje a los fundadores que tuvieron a la vista engrandecer la Marina de Guerra , relacionándola al mismo tiempo, con la civilidad. Destaca el nacimiento de la Revista de Marina, del seno del Centro Naval, en 1907 y en cumplimiento de los Estatutos del Centro Naval que reconocían la necesidad de satisfacer una necesidad de información profesional. Eran ya los tiempos de la Misión Naval Francesa, la cual auspicia esta feliz iniciativa. El Centro Naval avanza con el siglo y se engrandece como institución, como segundo hogar del oficial de Marina y de su familia. Su imagen material se concreta a través de las cinco sedes que constituyen hoy día el núcleo operativo del Centro Naval.

Se rescata la entrañable relación con el Museo Naval del Perú, cuya concepción es prohijada indudablemente en los salones del Centro Naval y también en buques y dependencias. Asimismo, también, el monumental proyecto de escribir la "Historia Marítima del Perú", que nace como "Comisión para escribir la Historia Marítima del Perú", establecida en el Centro Naval en octubre de 1963 por disposición del Comité Directivo que presidía el contralmirante Federico Salmón de la Jara. Hoy el magno proyecto es una realidad que ha producido una obra en la que el Mar es el gran personaje y que lleva publicados 23 volúmenes en 12 tomos. Este hermoso libro, aparecido el año 2000, magníficamente presentado e ilustrado, con 253 páginas, adquiere sin duda, singular relieve porque cumple con acierto, dos objetivos concurrentes: darnos - a través de la vida institucional del Centro- una imagen de lo que era la Marina de Guerra al comenzar el siglo XX. El libro es también un testimonio generacional por el que desfilan los oficiales y jefes que han regido los destinos de la Marina y de esa casa tutelar que es el Centro Naval del Perú.

La colecta Pro Marina de 1959

Cincuenta años después de su llegada, los buques de 1957 ya necesitaban, a su vez, ser reemplazados. Fue entonces que El Comercio, nuevamente, auspició y promovió a través de sus páginas la colecta Pro Marina que buscaba reemplazarlos por antigüedad. Alentada por los editoriales y artículos del diario (entre abril de 1959 y enero de 1960), miles de peruanos, empresas, instituciones, colegios, fábricas, militares en retiro, y personas de todas las edades y clases sociales del territorio nacional colaboraron desinteresadamente haciendo realidad el sueño de la adquisición de dos nuevas unidades para la Marina de Guerra.
La cobertura que hizo el diario tanto de la colecta, el 8 de octubre de 1959, como de la llegada de los barcos adquiridos, el 31 de enero de 1960, puso de manifiesto la gran emoción y sentimientos patrióticos que despertaron en el público peruano la campaña desplegada por el decano. Un sentimiento que puede quedar muy bien resumido en la frase que un oficial del flamante Almirante Grau le dijo al corresponsal que El Comercio había enviado a cubrir la travesía del recién adquirido buque cuando llegó a la rada del Callao, donde lo esperaban miles de personas agitando banderitas y cantando el himno nacional: “En el Grau, todos teníamos un nudo en la garganta”.
http://www.reporterodelahistoria.com/2007/09/cronica-hace-100-aos-renaci-nuestra.html

Cincuenta años despuès porquè no realizar nueva erogaciòn o colecta para la adquisiciòn de unidades navales acorde con la època ??
El 8 de Octubre de 2012 podrìa ya verse materializada alguna importante adquisiciòn para la fuerza naval peruana.

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