martes, 9 de octubre de 2012

Mariano Portales, marino tacneño


Mariano Portales, un tacneño en el Huàscar del Caballero


Además del los heroicos oficiales Elías Aguirre, Diego Ferré, Enrique Palacios y Nicolás Dueñas, hubo a bordo monitor del Huáscar, durante el combate de Angamos del 8 de octubre de 1879, muchos héroes anónimos, simples soldados y marineros que destacaron por su abnegación y su valor al lado de sus jefes. No todos murieron a bordo del monitor. Algunos de ellos lograron sobrevivir a la batalla. Otros fallecieron poco después por la gravedad de sus heridas. Un periodista chileno, testigo civil de los sucesos, escribió en El Tiempo de Iquique, en homenaje a la tripulación del Huáscar, que por la parte peruana no hubo "calanchos”, esto es, marineros que se arrojaban al mar huyendo de la batalla. Todos los sobrevivientes permanecieron dentro del Huáscar mientras los maquinistas abrían las válvulas para hundirlo.

Uno de estos combatientes ejemplares fue el marinero tacneño Mariano Portales. Como simple infante de marina, estuvo a bordo del Huáscar durante toda la campaña de 1879. En el combate de Iquique, el 21 de mayo de 1879, durante el duelo mortal entre el monitor Huáscar y la corbeta Esmeralda, Portales fue parte del grupo de soldados ubicados en la cubierta con el fusil y la bayoneta en ristre, disparando a los artilleros enemigos y listos para recibir la orden de abordaje. La fatalidad de la guerra le impuso enfrentarse al capitán de la nave chilena, Arturo Prat, cuando éste saltó atrevidamente a la cubierta de la nave peruana, luego que el monitor golpeara con su espolón de proa a la corbeta enemiga. En rápida y precisa reacción, un certero disparo de fusil de Mariano Portales acabó con la vida del jefe chileno. La muerte de Prat selló en forma definitiva la suerte de la Esmeralda. Miguel Grau prestó socorro a los náufragos. También recuperó respetuosamente las pertenencias del capitán Prat y las remitió con sus condolencias a la viuda.

El historiador Manuel Zanutelli Rosas, en El almirante Grau y la plana menor del Huáscar (2002), consigna que la proeza de Mariano Portales trascendió los partes militares y fue de conocimiento público. Así, por ejemplo, en el diario limeño La Opinión Nacional del 8 de enero de 1880, se reconoce dicho mérito con firma de Julio Octavio Reyes, quien identifica a Portales y atestigua: "Fue él quien dio muerte al comandante Arturo Prat".


Fotografía de los sobrevivientes del Huáscar, tomada en 1910. La desidia oficial y la ingratitud hizo que muchos de ellos, como el tacneño Mariano Portales, murieran olvidados y en el desamparo, destinándose sus restos a la fosa común.


Poco se sabe de la vida de este valeroso tacneño. Tenía 34 años al declararse la guerra con Chile. Estuvo entre los prisioneros del Huáscar remitidos a Chile y confinados en San Bernardo, cerca de Santiago. Le tocó en suerte ser parte del canje de prisioneros acordado en noviembre de 1879. Volvió al Callao con otros sobrevivientes del combate de Angamos el 30 de diciembre. Fue un regreso triste y casi anónimo. Pocos días antes, el 23 de diciembre, había tomado el poder Nicolás de Piérola. El nuevo presidente no dispuso honores de ningún tipo a los héroes devueltos. En cambio, el 3 de diciembre habían sido recibidos en Valparaíso los prisioneros chilenos de la Esmeralda, procedentes del Perú, entre “millares de brazos que se estrechaban para acercarse a los valientes" y desfilando entre "arcos formados por banderas y banderolas", según el diario La Patria de Valparaíso.

Meses después, el 28 de mayo de 1880, como documenta en la misma obra Manuel Zanutelli, el dictador Piérola emitió un decreto donde en acto de inefable mezquindad, dispuso "instruir el proceso relativo al combate y captura del monitor de guerra Huáscar en Punta Angamos" ya que "por falta de esta calificación no es posible apreciar en su verdadero valor el comportamiento de los que no sucumbieron en la lucha"; allí mismo distingue a Miguel Grau, Elías Aguirre y Enrique Palacios, "el primero, con la cruz de acero de segunda clase y los dos últimos, con la de primera". El documentalista chileno Pascual Ahumada llamó la atención sobre este hecho, indicando en su obra dedicada al conflicto (1892): "El contraalmirante Grau es declarado héroe de segunda clase por decreto del Jefe Supremo del Perú".

Sin duda, la indolencia oficial, el desempleo y la marcha adversa de la guerra laceraron el espíritu de los sobrevivientes del Huáscar. Mariano Portales volvió al servicio activo y estuvo destacado en la corbeta Unión, siendo parte de la valiente tripulación que rompió el bloqueo naval de Arica el 17 de marzo de 1880 y acudió en auxilio del coronel Francisco Bolognesi con provisiones y pertrechos, en medio del bombardeo enemigo sobre el puerto, y salió luego indemne a alta mar de regreso al Callao. En los meses siguientes tuvo que dejar el servicio por tener la salud quebrantada. Impago y sin amigos ni parientes en Lima, enfermó de tisis y murió desamparado en el hospital militar de San Bartolomé el 3 de noviembre de 1880, como consta en el libro de defunciones de ese nosocomio. Fue enterrado en nicho temporal en el Cementerio General, en el cuartel de los Santos Inocentes A-72. Poco tiempo después, por carecer de deudos, sus restos pasaron al osario.

Prisioneros peruanos en la guerra del Pacìfico


Prisioneros peruanos en San Bernardo

En la guerra del pacifico, circulaban libremente, se alojaban en casas, comían en un hotel y recibían visitas en la estación de trenes. Quizás el buen trato hizo que sólo uno se fugara

Fotografia antigua de San Bernardo, a pocos metros de donde se "hospedaron" los prisioneros peruanos

¿Aló, familia Burucúa? ¿Son ustedes descendientes de un médico peruano?” Este curioso llamado, recuerdan en esa familia, que son los únicos Burucúa de la guía, se ha producido ya varias veces. La penúltima, hace unos años, cuando en 2003 un tataranieto del héroe peruano de la Guerra del Pacífico, Leoncio Prado, buscaba antecedentes de su paso por Chile. Específicamente de su estancia como prisionero en la comuna de San Bernardo.
¿Y por qué acudir a los Burucúa? Porque * Bernardo Burucúa, médico del Ejército peruano, fue -junto a Fernando Rivera- uno de los destacados prisioneros peruanos que se quedaron a vivir en Chile y su descendencia podría tener información. Estando preso, Burucúa trabajó como médico en el Hospital Parroquial de San Bernardo. Dejó tan buena impresión, que no quiso repatriarse, se integró a la vida social y se casó acá. Su nombre figura entre los fundadores del cuerpo de bomberos en 1903. “Fue un miembro activo de la política local y sólo en alguna ocasión le sacaron en cara su pasado como prisionero de guerra”, recuerda el profesor de historia Carlos Besoaín. “Pero Burucúa al parecer no dejó descendencia. Ni siquiera sus restos están en el cementerio local”, afirma. Y los Burucúa de la guía son descendientes vascos directos.
La búsqueda del descendiente de Prado le permitió a Besosaín hurgar en la estadía de los prisioneros de guerra en San Bernardo.
Había sido tal la conmoción que despertó el Combate Naval de Iquique que, cuando el 8 de octubre se capturó el Huáscar en el Combate de Angamos, los 16 sobrevivientes peruanos recibieron en Chile trato de héroes y fueron encarcelados en condiciones especiales. Entre ellos iba Mariano Portales, quien disparó a Prat y Pedro Gárezon Thomas, el último en comandar el Huáscar muerto Grau. Se les embarcó en el buque Blanco Encalada a Antofagasta y luego en el Copiapó a Valparaíso. Mientras en Santiago, el coronel chileno Antonio Bustamante tenía la misión de encontrar una casaquinta en San Bernardo -por estar cerca de Santiago- para alojar a los prisioneros. La encontró en calle Freire 24, a media cuadra de la plaza donde hoy hay un edificio comercial.
Las cartas de los prisioneros revelan el viaje. Escribe Fermín Diez Caseco con la ortografía de la época: “A bordo del Copiapó, Mejillones, 9 de octubre. Mi adorada mamá. Estoi prisionero; no sé dónde me llevarán, pero supongo que a Valparaíso. Consuélese i crea usted que a cada instante pienso en todos”. El guardiamarina Francisco Retes escribió posteriormente: “San Bernardo, 15 de octubre de 1879. Querida mamá, anoche llegamos a esta pequeña población situada a muy corta distancia de Santiago, en donde estamos perfectamente alojados en una casa huerta. Espero por el gobierno y recibiendo las mayores atenciones de parte de los encargados de cuidarnos”.
En el diario El Maipo del 9 de noviembre de 1879 relata el buen vivir que tenían los 16 prisioneros: “Podían levantarse a cualquier hora dentro de la mañana, hasta que se les llamaba a almorzar en el Hotel Bolívar. Podían circular hasta la plaza. En la tarde algunos leían y otros recibían visitas de la capital, de familias que tenían conocidos en Lima. A las cinco y media se les llamaba a comer. Luego llega la noche y con ella cierta tristeza que algunos disipan jugando al billar en el hotel vecino”.
A comienzos de noviembre de 1879 se acordó un canje de prisioneros con Perú. Un mes después, el 3 de diciembre arribaban a Valparaíso los prisioneros de la Esmeralda que fueron recibidos como héroes. El 30 de diciembre llegaron los marinos peruanos a Callao, pero no recibieron el mismo trato. El nuevo Presidente Nicolás Piérola les negó honores oficiales y les impuso un sumario por la pérdida del Huáscar.
Mauricio Pelayo, un investigador autodidacta y coleccionista de la Guerra del Pacífico, creó el sitio web www.chiletumemoria.cl donde uno puede rastrear 80 mil nombres de soldados de la Guerra del Pacífico chilenos. Relata algo más de los prisioneros peruanos. “Como la Guerra continuó y se extendió hacia más al norte”, explica Pelayo, “muchos prisioneros de la Campañas de Tacna y Arica fueron enviados a San Bernardo. Nuevamente la localidad al sur de Santiago recibió a muchos militares peruanos. Sin embargo, en esta oportunidad los prisioneros no llegaron a un cuartel, morada o edificio específico, sino que se les alojó en las viviendas de distintas familias de la villa. Cada hogar recibió una asignación mensual por parte del gobierno, la cual alcanzaba a 23 pesos por cada persona hospedada”. Entre ellos venía Leoncio Prado, el héroe, que fue tomado prisionero en Tarata, en la sierra peruana en 1880. Estuvo en Chile dos años, hasta que en 1882 y para ser repatriado, juró no volver a tomar las armas contra Chile. Sin embargo, lo hizo y en la batalla de Huamachuco fue herido y capturado. Estando en prisión en la sierra contrajo tisis y dice el mito que fue fusilado en su cama.
Según Mauricio Pelayo, el único prisionero que se fugó de San Bernardo fue el comandante peruano Erasmo Cornejo.
El profesor Carlos Besoaín calcula que los prisioneros alojados en San Bernardo llegaron a ser entre 350 y 600. No siempre todo fue pacífico. Algunos no fueron aceptados en las casas por borrachos y revoltosos. Otros agradecieron el delicado cautiverio.
La mayoría de los presos fueron repatriados en 1883 cuando terminó la guerra. El único rastro actual de esa historia fue que en la década del 80 se abrió un pasaje en San Bernardo llamado Doctor Burucúa. Nada más.
* “FUNDACION DE LA PRIMERA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE SAN BERNARDO” 

Los vecinos de la ciudad de san bernardo, encabezados por el señor gobernador don Adolfo Ibáñez Del Campo, el señor alcalde don Manuel García, diputados de la agrupación, señores: Jorge Valdivieso Blanco, Emiliano Figueroa Larrain y Miguel Cruchaga. Visitador de escuelas del departamento, don Rómulo Arriagada; vecinos o propietarios señores: Emilio Bello Codecido, Carlos Rogers Palma, Francisco De la Cerda, Luis Dupre, Alfredo Goycolea, Luis Lezaeta, Federico Puga Borne (voluntario de la segunda compañía de bomberos de santiago), Frantz Dupré Caseanse, Agustín Vargas, Dr. Bernardo Burucua, Rafael Paredes, e. Pérez Gandarillas, Enrique t. Valenzuela y José Martínez Díaz..

Conforme a los objetivos de esta comisión y en reunión efectuada en la gobernación para organizar definitivamente la compañía de bomberos, aprobándose un reglamento para el servicio y nombrándose el personal directivo, como sigue:

Director Honorario  Señor Adolfo Ibáñez del Campo
Director                   Señor Frantz Dupré Caseanse
Secretario               Señor Rómulo Arriagada.
Tesorero                 Señor Cirilo Vila Magallanes.
Capitán                   Señor Francisco De la Cerda Pedregal
Teniente                 Señor Guillermo Gomien.
Teniente 2º             Señor Valentín Magallanes Moure
Ayudante                Señor Aníbal Nolasco

Cirujano                  Señor Bernardo Burucua.



Gabriela Mistral y El Grito


EL GRITO

América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien!

Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.

Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.

Describe tu América. Haz amar la luminosa meseta mexicana, la verde estepa de Venezuela, la negra selva austral. Dilo todo de tu América; di cómo se canta en la pampa argentina, cómo se arranca la perla en el Caribe, cómo se puebla de blancos la Patagonia.

Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia.

Artista: Muestra en tu obra la capacidad de finura, la capacidad de sutileza, de exquisitez y hondura a la par, que tenemos. Exprime a tu Lugones, a tu Valencia, a tu Darío y a tu Nervo: Cree en nuestra sensibilidad que puede vibrar como la otra, manar como la otra la gota cristalina y breve de la obra perfecta.

Industrial: Ayúdanos tú a vencer, o siquiera a detener la invasión que llaman inofensiva y que es fatal, de la América rubia que quiere vendérnoslo todo, poblarnos los campos y las ciudades de sus maquinarias, sus telas, hasta de lo que tenemos y no sabemos explotar. Instruye a tu obrero, instruye a tus químicos y a tus ingenieros. Industrial: tú deberías ser el jefe de esta cruzada que abandonas a los idealistas.

¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.

Dirijamos toda la actividad como una flecha hacia este futuro ineludible: la América Española una, unificada por dos cosas estupendas: la lengua que le dio Dios y el Dolor que da el Norte.

Nosotros ensoberbecimos a ese Norte con nuestra inercia; nosotros estamos creando, con nuestra pereza, su opulencia; nosotros le estamos haciendo aparecer, con nuestros odios mezquinos, sereno y hasta justo.

Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.

¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores!

1922.- Santiago de Chile.
(Revista de Revistas, México, D. F.)

Ley 5443, Registro de Provincias Cautivas

Ley 5443 Concediendo terrenos a las familias peruanas expulsadas de Tarapacà



Municipalidad Metropolitana de Lima, Archivo de las cautivas
No.17

 

El Peruano 15 Febrero 1956



domingo, 7 de octubre de 2012

Asilo de Haya de la Torre


Armando Caicedo

1949  ASILO DE HAYA DE LA TORRE


A las 9 de la noche del lunes 3 de enero de 1949, un hombre se acercó sigiloso a la puerta de la embajada de Colombia en Lima y resumió su drama con estas once palabras: “Soy Víctor Raúl Haya de la Torre y solicito asilo político”.
De inmediato, fue acogido en la sede diplomática sin imaginarse que esa puerta se estaba cerrando para él, durante los siguientes cinco años.
El embajador colombiano, Carlos Echeverry Cortés, dialogó hasta la madrugada con quien el gobierno peruano del general Odría, consideraba un delincuente común , y a quien se le reconocía políticamente como la cabeza visible del movimiento político Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).
Ni Echeverry ni De la Haya pensaron esa noche que la decisión de concederle asilo político agriaría durante tantos años las relaciones entre Perú -que se negaba a concederle el salvoconducto- y Colombia -que insistía en el derecho humanitario de proteger la vida del perseguido político-.
Pero tampoco imaginaron que la terquedad de los dos países obligaría a ventilar el caso en la lejana Holanda, en el seno de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde se confrontaron jurídicamente las tesis sobre el asilo político que agitaban las dos naciones.
El lunes 20 de noviembre de 1950, rodeado de pompa y aparato, la Corte Internacional emitió la providencia. Ese fallo quedó consagrado como un verdadero galimatías:
1. Colombia no tiene derecho a calificar unilateralmente el delito cometido por el asilado, a quien Perú califica como un vulgar delincuente . Ganó así la tesis peruana.
2. De manera simultánea, el fallo declara a Haya de la Torre refugiado político. Por lo tanto, no autoriza la entrega del refugiado a las autoridades peruanas. Ganó la tesis colombiana.
3. Pero el gobierno del Perú tampoco tiene la obligación de otorgar el salvoconducto al refugiado, como tantas veces ha sido solicitado por Colombia. Otro round para los peruanos.
En gran síntesis, Colombia no está obligada a entregar al asilado, ni el Perú está obligado a otorgar el salvoconducto . Empate para las partes.
Después de semejante cacareo jurídico, la situación de Víctor Raúl Haya, retornó al mismo limbo de ese lunes 3 de enero de 1949, cuando golpeó en la embajada. La única diferencia es que ya habían transcurrido 686 días de acciones hostiles contra la sede diplomática, tensiones diplomáticas y confrontaciones jurídicas.
En el tercer piso del edificio, rodeado de libros y trabajando intensamente en sus ensayos, se adaptó a la estrechez de su morada. A sus pies dormía, celosa, una perra que adoptó.
Todas las mañanas repetía la rutina de alimentar a cientos de palomas que llegaban -con rigurosa puntualidad- a la cornisa del edificio. Era una especie de cita simbólica con el espíritu de la libertad. Un hombre, carente de horarios y afanes, que apenas dormía cada noche de dos a cuatro horas, estaba obligado a inventar compromisos de ese tipo.
Nuestro asilado disfrutó, en la embajada, de todo el tiempo del mundo. Ingresó a ella a los 54 años y allí le fueron celebrados cinco más.
Pasaron los gobiernos de Ospina y el de Gómez, y pasó el de Urdaneta y llegó el de Rojas. Cuatro gobiernos colombianos que se mantuvieron fieles y firmes a la tesis del asilo y a la solicitud del salvoconducto.
Por fin, cuando habían transcurrido cerca de dos mil días, el martes 6 de abril de 1954, el ministro de Justicia del Perú, Alejandro Freundt, notificó a la embajada colombiana la decisión de su gobierno de permitir la salida de Haya de la Torre hacia el exilio.
El entonces embajador José Joaquín Gori preparó una fiesta de despedida para el asilado, pero por las circunstancias azarosas que se vivían, solo tuvieron tiempo para un brindis sencillo.
Haya de la Torre pasó luego al Salón Dorado de la sede diplomática, y frente a la bandera colombiana, se detuvo unos instantes en actitud reflexiva. A continuación, con inocultable emoción, estampó un beso en la insignia tricolor.
Esa misma noche, escoltado por 12 vehículos y sumido en la incertidumbre, se embarcó en un vuelo de Panagra, rumbo a ciudad de México.
Cinco años, tres meses y tres días de asilo se cumplieron ese miércoles.
Contagiada por un extraño sentimiento -entre alegría y tristeza- quedó su familia adoptiva: los mayordomos y servidores de la embajada y los pequeños hijos del embajador Gori.
Aseguran que las palomas limeñas también lo echaron de menos.
Autor
Armando Caicedo Garzón
Publicado en El Tiempo
17 de febrero de 1992

viernes, 5 de octubre de 2012

Noticias de la ONU sobre la hoja de coca


UNODC reporta incremento de cultivo de coca en Perú

Hoja de coca
03 de octubre, 2012 - El cultivo de la hoja de coca, que provee la materia prima para la producción de cocaína, se incrementó en 2011 un 5.2% en Perú, según un estudio de la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) realizado en conjunto con el gobierno de ese país.
El representante de la UNODC para Perú y Ecuador, Flavio Mirella, indicó en una entrevista que el incremento podría haber sido mucho mayor de no ser por intensas campañas de erradicación emprendidas por el gobierno.

Es así que en las regiones del norte del país, Marañón, Putumayo y el Bajo Amazonas, donde no se impulsó ninguna campaña, el cultivo aumentó un 40%.

“Estamos viendo que zonas más alejadas están produciendo más, y eso indicaría que donde la presencia del Estado no es tan marcada, ahí el narcotráfico se implanta y tiene una base productiva de la cual puede depender”, dijo.

La tendencia al aumento ha sido levemente progresiva en Perú durante los últimos 5 años, agregó Mirella, aunque indicó que el problema va más allá de la extensión de la superficie de esas plantaciones.

“La tecnología ha mejorado, entonces se requiere de menos zonas ahora para producir más hoja de coca, incluso se requiere de menos hojas de coca para producir más cocaína”, explicó.

El experto también indicó que el narcotráfico busca mayor presencia en otras partes del Perú donde se le facilita el control de las rutas hacia mercados en los que la demanda aumenta, como el caso de Sudamérica, que consume el 27% del total de cocaína mundial.

“Esto indica que la problemática no se concentra solamente en los países productores sino que es un fenómeno que abarca a toda la región”, apuntó

Por esa razón, Mirella destacó que las políticas deben ir más allá de la generación de cultivos alternativos para los campesinos que plantan coca, y mencionó la importancia de la cooperación entre los países afectados, tanto los que son fuente de producción, como los de tránsito o consumo de la droga.

“Ahora estamos viendo que el mercado también se está ampliando a lo que es Sudamérica, y vemos incluso tasas de prevalencia de consumo de cocaína en el Cono Sur que están a la par que los países más desarrollados e incluso más altas que el promedio global. Hay un fenómeno que el país vecinos de Brasil consumo del crack”, acotó.

El representante de UNODC en Perú advirtió del poder de las redes del narcotráfico que recauda sumas astronómicas que les permiten comprar armamentos y conciencias.

Injieren en los procesos políticos a través de la corrupción lo que va en detrimento de los esfuerzos hacia el desarrollo, enfatizó el experto.

“A medida que el narcotráfico busca nuevos mercados para abastecerse de la materia prima se van creando mercados adicionales y esto genera más tensión para el Estado, si su presencia no es muy marcada”, aseveró.

En ese sentido, Flavio Mirella instó a fortalecer la cooperación entre los países y los programas sociales nacionales de manera que se desarticulen los esfuerzos del crimen organizado por insertarse en mercados ilícitos, como el tráfico de madera o de personas.

Viajes de turistas japoneses al Perù


2012年5月9日(水曜日)

ペルーは日本にラテンアメリカで最も魅力的な国です

訪れる日本人観光客マチュ·ピチュを


日本人観光客は、ラテンアメリカにおける彼らの優先先としてペルーを持っています。

これまでのところ、この年間5万の観光客が観光国立商工会議所(Canatur)によると、有害な国際情勢にもかかわらず、日本ではペルーを訪問している。

Canatur社長、カルロス·カナレスは、ペルーへの日本人観光客数の増加は、それが世界の残りの部分に削減されている場合でも記録されていると述べた。

"我々はその国から世界への訪問者の減少があったので、それは、日本人観光客数が落ちていたと思ったが、我々は50,000日本人が今年国に到着していることがわかり、"と彼は言った。

彼は訪問中だと説明公式側近統合社長Ollanta Humalaを行い、日本と韓国は、この分野に関連するプロジェクトを評価することに興味を持って様々な投資銀行と日本では、観光振興を推進。


カナレスは、日本を訪問中の多様強調していると述べた供給ペルー観光客を。

また、韓国のビジネス部門とワーキング会議を開催します木曜日と金曜日にソウルを出発すると述べた。

彼はこれらの訪問の後に、より会議を開催していきますと言った推進国にアジアの観光をし、大きいの動きだけでなく、有効貨物を通じてアジアとペルーの間で、大韓航空これらの便を作るために、しかし具体的に乗客の輸送を。

"我々は、通っていることと信じて大韓航空インドネシア、シンガポール、タイ、ベトナム、台湾、中国、日本からの観光客を誘致するための重要な地位を達成するであろう、そして、求めているものです"と、彼はRPP Noticiasのに語った。

最後に彼は、接続性の欠如の流れ制限したものであることを言った貨物やアジアからペルーへ、またはその逆に観光客を。(アンデス-ペルー税関観光情報)