lunes, 2 de septiembre de 2019

Tarapaqueño ilustre don Ramón Castilla y Marquesado



Ramón Castilla y Marquesado (San Lorenzo de Tarapacá, 31 de agosto de 1797-Tiliviche, Tarapacá, 30 de mayo de 1867).
Fue un militar, estadista y político peruano, presidente del Perú en los períodos de 1845 a 1851 (como presidente constitucional) y de 1855 a 1862 (inicialmente como presidente provisorio y luego constitucional).

--------------------------------------------------------------------------------------

Cosas de Ramón Castilla
El primer censo en el país que rompía la tradición colonial, lo hizo Ramón Castilla en el año 1861, a seis años de haber asumido la presidencia.
Un asistente le dice: “permiso señor presidente: aquí tiene los datos del censo”, Castilla lee con atención:
POBLACIÓN: 2’487,916 HABITANTES
ANALFABETOS: 87%
Llama a su secretario y le da la orden de reunir a todos sus ministros:
En la reunión les dice : “Señores ministros, ante los primeros datos del censo voy a proclamar mi primera política de estado por un siglo:
!Escuelas, escuelas, escuelas!
En su gestión de gobierno construyó:
1- 1.117 escuelas (una cada 2 días, contando sábados y domingos),
2- La escuela naval,
3- El colegio militar,
4- Ea compra de una flota completa de mar,
5- Los rieles, que eran en longitud más que la suma de todos los rieles de América,
6- El telégrafo a países vecinos,
7- El código civil,
8- El Banco de la República, (así se llamó al principio al ahora Banco de la Nación ).
9- Importantes reformas en la política y la sociedad de su tiempo confirman estos asertos;
10- La más recordada de sus obras es la manumisión(+) de los esclavos negros, decretada oficialmente        en 1854.
11- Pero también dio la ley de la libertad de prensa;
12- abolió el tributo indígena;
13- abolió la pena de muerte;
14- fundó el servicio diplomático;
15- reformó y modernizó la administración pública;
16- Estableció el presupuesto anual de la República;
17- Pagó íntegramente la deuda externa e interna;
18- Organizó el Consejo de Ministros, creando su presidencia ( PCM );
19- Inició la reforma educativa
Más tres detalles:
PRIMERO – Cuando lo entierran en el cementerio Presbítero Maestro a su muerte el 30 de Mayo de 1867, al despedir sus restos, el Capellán dice: “Se va el cerebro más poderoso que haya producido la américa”.
SEGUNDO: En la universidad Mayor de San Marcos cuando inauguraban la Academia Nacional de Ciencias, dispuesta por Castilla en su presidencia, el Rector lo invita a hablar… Ya estaba medio sordo y lo primero que dice es:
“Señores, veo en este salón de grado repleto, que no hay una sola mujer que nos acompañe, pero yo les auguro que dentro de un siglo, el Perú en sus universidades , va a tener más mujeres que hombres”.
TERCERO: Cuando deja la presidencia en el año 1862 se da cuenta que no tiene casa propia. Se va a vivir con su hijo Juan Castilla mientras piensa como resolver su situación.
El problema era que no tenía medios para comprar una vivienda. Había estado tan ocupado en hacer la grandeza del país, que se había olvidado de sí mismo.
● Alguien sabía toda lo que Hizo Castilla?
Reenviar a todo el mundo, porque debemos refrescarnos nuestra memoria, comenzando por volver a leer sobre la vida de presidentes que, como Castilla, han dejado obras y trabajado para el país sin otro objetivo que su grandeza, olvidándose de sí mismo… Qué diferencia con las ratas que ahora tenemos en casi todos los estamentos del Estado y en especial en el Poder Judicial, Ramon Castilla es una estrella del antepasado siglo que con sus obras nos debe de iluminar nuestras conciencias y actos ciudadanos en especial a los gobernantes y altas autoridades actuales.
Recopiló: Carlos Carrillo – XI CMLP
BOLETÍN ELECTRÓNICO QUINCENAL DE LA COMUNIDAD LEONCIOPRADINA
Manumisión. En Roma, la más frecuente de las causas de extinción de la esclavitud es la manumision, es decir, el acto voluntario del Amo que contiene una declaración expresa en el sentido de conceder la libertad al esclavo.

martes, 20 de agosto de 2019

Flores de Galilea de Israel Shamir




ISRAEL SHAMIR               
FLORES DE GALILEA

LOS MARXISTAS Y EL LOBBY


............................................................


Por cierto, ¿debieran los marxistas, incluyendo a The Socialist Viewpoint, apoyar y proteger a 'los
judíos' desde la izquierda? El punto de vista marxista de los judíos fue formado por Karl Marx, Kautsky,
Lenin, Trotsky y Abram Leon. Se basa en el rechazo del concepto de la 'nación judía'. Lenin dijo
'esta idea sionista es absolutamente falsa y esencialmente reaccionaria'. Citó con aprobación: "el judío
moderno es el producto de la selección antinatural a la que sus antepasados fueron sometidos durante
cerca de dieciocho siglos". Abram Leon completó esa percepción con su visión de 'pueblo-clase'. Para él,
los judíos fueron los capitalistas originales de la sociedad pre-capitalista, gente que prefería cumplir con
la función antisocial del prestamista y del recaudador de impuestos. Naturalmente, ese 'pueblo-clase no
merece nuestro apoyo. Pero incluso si Weinstein considera a 'los judíos' como una nación separada, no es razón suficiente para protegerlos. Lenin llamó a una 'guerra revolucionaria contra las naciones contrarrevolucionarias y, escribió en 1919: "Si combatimos [al presidente de EE.UU.] Wilson y Wilson convierte a una pequeña nación en su instrumento, deberíamos combatir explícitamente a ese instrumento" . Igualmente, León Trotsky negó toda conexión con los judíos y rechazó llamados de los judíos. Los marxistas se oponen al antisemitismo RACISTA, pero menos mal que esa plaga ha sido
erradicada. El antisemitismo racista no debería ser confundido - no sólo con el antisionismo, como señala
correctamente Weinstein, sino tampoco con un rechazo no- racista de 'los judíos' en otros sitios. La
Cuestión Judía de Marx y de Leon suministra un ejemplo de un semejante rechazo no-racista.
Todo marxista conoce la posición negativa de Marx sobre los judíos: "Su Dios es el dinero',
escribió. Naturalmente, no era racista y consideraba que una persona de origen judío (como él) puede
romper con los judíos. Generalmente una ruptura semejante era formalizada a través del bautizo. La
ruptura de Spinoza fue formalizada por nidui, la maldición judía, después de que el filósofo rechazó la
visión judía del mundo.
¿Defendería Weinstein a los judíos contra Marx y Spinoza? Pero el lenguaje anti-judío de
Buchanan y LaRouche es igualmente no-racista. Los dos tenían numerosas personas de origen judío en su
personal y entre sus amigos. Pero estos (como Trotsky, Marx o Spinoza) no pertenecen al judaísmo.
Además, se declaran contra 'los judíos', alentando así a otras personas de origen judío a romper con este
residuo del pasado medieval.



lunes, 19 de agosto de 2019

Escritos de Israel Shamir, la Cuestión Palestina-Israelí

Angeles y Demonios


Por Israel Adán Shamir


Ya sabíamos que no está bien  endiosarnos; ahora ya es tiempo  además de aprender a no demonizar al prójimo.

La demonización del enemigo es un invento relativamente reciente. En los  buenos tiempos de antaño, la gente se peleaba pero después  se hacía amiga, y después se volvía a pelear, como los valientes héroes de la Ilíada o  como los briosos caballeros del rey Arturo. Los guerreros que combatían y se mataban los unos a los otros, beberán luego la ambrosía y se desafiarán en la misma mesa en el Valhala.
Por cierto, el Antiguo Testamento se esmera en contarnos  de Josué que fue el primer rey que inauguró un  tribunal de Nuremberg, matando a cinco reyes cautivos, siempre en nombre del Señor, porque   “odiaban a los judíos y pelaban contra ellos” (Josué 10). Pero, desde el tiempo de Josué, y hasta el siglo 20, a los reyes derrotados como enemigos no se les ajusticiaba, y una buena pelea no tenía mucho que ver con el odio. Las guerras ideológicas por la fe, -las Cruzadas- no eran excepcionales desde este punto de vista, pues ni los guerreros musulmanes ni los cristianos olvidaban que eran tan humanos como sus enemigos. Don Rodrigo de Vivar, el famoso Cid estuvo al servicio del rey de Castilla y del emir de Zaragoza; la pagana Clorinda fue la heroína de la Jerusalén liberada de Torcuato Tasso. En la famosa boda que tuvo lugar en el castillo asediado de Kerak, los cruzados habían enviado al turco Saladino, que los asediaba, una tajada del pastel de bodas, y Saladino por su parte  preguntó en qué torre iban a dormir los recién casados, para que su  ejército desviara sus catapultas hacia otra parte. El príncipe Igor, de la Rusia de Kiev, atacó a los Kipchaks, la gente de la meseta, fue derrotado y capturado, pero estando preso se casó con la hija del Kan (el Rey) Kipchak. En el siglo XIX, Goethe de Germania y Lermontov de Rusia admiraron a Napoleón, quien era enemigo de sus países, mientras Kamal y el hijo del coronel intercambiaban regalos después de intercambiar tiros en el Fort Bukloh lo que se evoca en la balada de Kipling.

Las cosas empezaron a cambiar hace unos cien años, con el advenimiento de la democracia y los medios masivos, porque surgió la necesidad de convencer a un montón de gente de que la guerra es algo necesario y justificado. La simplificación de “buenos o malvados” a lo Hollywood sustituyó la vieja división entre amigo y enemigo, y el enemigo se convirtió en el malo, intrínseca e irremediablemente malo. Esto fue una mala noticia, porque un enemigo se puede convertir en un amigo, pero un malvado no puede volverse bueno. Había que matarlo, y, efectivamente, se le solía matar a plena luz del día. La admiración por el enemigo se volvió imposible; cada guerra se convirtió en una guerra entre “hijos de la luz” versus “hijos de la oscuridad. En semejante guerra, no cabe la compasión, se exige la crueldad hacia los civiles.

Un brote serio de demonización del enemigo fue implementado por los medios angloamericanos  con vistas a lograr empujar  a la reticente América  a la primera guerra mundial  contra Alemania, logro que fue prometido por [el judío] Weitzman al  inglés Lord Balfour a cambio del apoyo de éste de entregar  Palestina a los judíos sionistas. En palabras de Benjamín Freedman, “después que los sionistas vieron la posibilidad de apoderarse de Palestina, todo cambió, como un semáforo que pasa de la luz roja a la verde. [En Estados Unidos,] dónde los diarios habían estado a favor de Alemania, casi unánimemente, de golpe los alemanes dejaron de ser buenos, de golpe se convirtieron en los malos. Eran los Hunos, asesinaban a las enfermeras de la Cruz Roja y le cortaban las manos a los niños de teta.” [http://www.israeliwatch.com/2007/02/01/a-jewish-defector-warns-america/]

A los alemanes se los acusó de hacer jabón con los soldados británicos (pues sí, el cuento de Nuremberg acerca del jabón humano no era más que un refrito del viejo disparate), de atravesar a los nenes de Bélgica con sus bayonetas (esto lo volvieron a escenificar en 1991 cuando a los iraquíes se les acusó de sacar a los recién nacidos de Kuwait fuera de sus incubadoras), de hundir a un buque de pasajeros (cargado con municiones, pero esto se consideró una atrocidad, treinta años antes de la destrucción de Dresden). Hay un afiche  de tiempos de guerra que muestra al alemán arquetípico con facha de horrible gorila secuestrando  a una doncella rubia, como un precursor de King Kong.
La demonización de los alemanes empezó a crecer en los años 1930, autorizando al boicot de los productos alemanes, con la Palestina sionista como salida de emergencia, y después de la guerra cristalizó en una nueva jerarquía del mal con Hitler encarnando a un nuevo Satanás de carne y hueso. Desde entonces, los malvados nazis aparecieron más a menudo que los mismísimos vaqueros en innumerables películas de Hollywood, y seguimos viviendo hoy en día en un mundo donde la más mínima referencia a Hitler equivale al colmo del mal.

Hoy en día, para demonizar a alguien, basta con dibujar una semejanza cualquiera con Hitler, y la cosa funcionará. Los árabes y musulmanes combaten a los judíos, por lo tanto son nazis y pueden ser considerados como encarnación del mal. En 1956, el general Macmillan describió a Jamal Abd el Nasser como un “nuevo Hitler” porque nacionalizó el canal de Suez. En 1982, Begin llamó a Yasser Arafat “el nuevo Hitler”, porque tenía que justificar su agresión y el bombardeo de Beirut. Stalin era “peor que Hitler”, según un discurso del presidente Bush. Ahora le toca a Irán, cuyo presidente suele ser evocado como el “nuevo Hitler” y su pueblo como “islamofascista”. Irónicamente, los que defienden a Irán comparan a Bush con Hitler, y a los bushistas con los nazis. Esto recuerda a Huey Long de Luisiana; cuando se le preguntó si el fascismo podría llegar hasta América, contestó: “por supuesto que sí, con la única diferencia de que se le llamará anti-fascismo”.

Hollywood produjo algunas películas de curas que exorcizan a los demonios; pueden hacer otra sobre un rabino demonizador, basándose en Shmuley Boteach, autor de un libro sobre La necesidad de odiar el mal, quien escribiera: “Ajmadineyad es una abominación internacional que puede aspirar a ser reconocido como el hombre en vida más desbordante de odio”. Los políticos no se quedaron atrás, así por ejemplo Netanyahu: “Hitler primero se dio a conocer por una campaña mundial, y después trató de hacerse con el armamento atómico. Irán está tratando de empezar por dotarse de las armas nucleares primero.” Y Gringrich: Estamos en 1935 y Mahmud Ajmadinejad es lo más cercano a Adolf Hitler que hayamos visto jamás”.

Los israelíes se vuelven lívidos como la cera cuando se les compara con nazis. Inmediatamente empiezan una argumentación interminable para “puntualizar la diferencia”: los nazis usaban botas, nosotros llevamos zapatos, ellos graznean en alemán mientras nosotros cantamos en melódico hebreo, los nazis se oponían a los maravillosos judíos, nosotros nos oponemos a los bestiales árabes. No cabe duda que los israelíes son distintos de los nazis; tampoco que  era preferible ser un francés en la Francia ocupada por los alemanes, en vez de ser hoy un palestino en la Palestina ocupada por los judíos. Si no ha surgido ningún Céline palestino, ni un Sartre palestino o un André Gide para sentarse junto al poder ocupante, es porque la ocupación judía es mucho más insoportable que la de los propios nazis.

A los angloamericanos les gusta considerarse a sí mismos como los buenos contra los malos de Hitler. Pero hablando objetivamente, no había mucho para escoger entre ambos lados. Los angloamericanos  fueron bestias a más no poder: hicieron cenizas a Dresde, vitrificaron a Hiroshima, hambrearon a millones de alemanes. Incluso su racismo fue bastante comparable: en USA, una unión sexual entre un ario y un negro se consideraba una ofensa criminal muchos años  antes de las leyes de Nuremberg, y siguió siendo así durante muchos años después que las leyes de Nuremberg fueron anuladas [el Estado de Alabama abolió semejantes leyes recién ¡en el año 2000!].

No quiero ni siquiera empezar a hablar del bando soviético en la guerra, pues se ha convertido en un lugar común igualar a Stalin con Hitler en lo moral, y a los comunistas con los nazis, a pesar de que esta hipótesis se basa en unas pocas estadísticas locas de la guerra fría, y en realidad, el GULAG de Stalin nunca llegó a tener tantos internados como las prisiones de George Bush.

Ahora bien, la demonización es siempre cosa de bárbaros. Esta es la lección que tenemos todos que aprender ahora con todas las cosas que están pasando. Sólo un  arrogante y desalmado puede en su hybris pretender  una superioridad moral inherente, por encima de otro mortal. Por esto es que la demonización era una barbarie que no se conocía, hasta que la iglesia fue marginalizada. No es mejor demonizar la carne y la sangre que idolatrarlas. Ya sabíamos que no debemos endiosarnos; ahora es tiempo de aprender además a no demonizarnos. Seamos criaturas bendecidas con nuestros amigos, y lo mismo con nuestros enemigos. Ni somos ángeles, ni nuestros enemigos son demonios.

Si entendemos estas cosas, aprenderemos de los judíos que se han negado sabia y obstinadamente a demonizar a los suyos. Ariel Sharon fue un asesino brutal de mujeres y niños, que se supone quiso ser “un Hitler para los palestinos”; pero el New York Times de la familia Sulzberg no hizo caso a nuestras inocentes  tentativas por demonizarlo, fue bien recibido por los de arriba y la gente poderosa, y  está quedando  en la historia como un buen veterano cualquiera. Los judíos no permitieron la demonización de los responsables judíos de la policía secreta de Stalin, ni tampoco de matones judíos despiadados, sino que los mantienen en el recuerdo a todos como “hombres que amaban a sus madres judías”.

Los judíos no caen en la trampa de la demonización porque saben que cualquiera puede ser demonizado. Esta lección la da el Talmud con el ejemplo de Job, que “era perfecto y recto y temía a Dios prescindiendo del mal”. Sin embargo los sabios lo tacharon [a modo de ejercicio intelectual] de malvado, en broma. Las sagradas escrituras dicen que Job no pecó de palabra. Los sabios contestaron: “pero sí pecó mentalmente, de corazón”. Por si fuera poco, Job había dicho que “aquél que desciende al infierno no podrá volver”, con lo cual estaba “negando la resurrección de los muertos”, dijeron los talmudistas, y así sucesivamente. Así se demuestra que cualquiera puede ser demonizado, y por lo tanto a nadie se le debería demonizar.

Más aún, los judíos sabios no demonizaban ni siquiera a Satanás. ¿Por qué empujó Satanás a Dios a ensañarse con Job?, preguntó un sabio talmudista, y contestó a continuación: es que  Dios se entusiasmó con Job, y por poco se le olvida el amor de Abraham. Satanás se entrometió entonces por la mejor razón posible, para preservar el justo lugar que le corresponde a Abraham. “Cuando Satanás hubo oído esta homilía, vino y le besó los pies al sabio”, dice el Talmud (Baba Bathra 15). Esto fue sabio, porque Satanás no es igual a Dios, y tiene su lugar en los planes de El.

La falacia teológica de la demonización la entendió bien el especialista en ciencia política Carl Schmitt, católico y alemán. Se le presenta a menudo como un hombre sin escrúpulos morales; pero es porque no se le entiende bien. Para él, la distinción entre amigo y enemigo no puede descansar en la moralidad. Es una cuestión de nosotros contra los otros, no de malos contra buenos. Los dos lados son humanos, de modo que un político que los caracteriza a “ellos” como moralmente inferiores o “malos” peca de la hybris de la arrogancia, pero además está blasfemando pues niega que Dios sea el creador de todos. El poder del Señor  reina sobre todos, incluso sobre nuestros enemigos personales. Sería blasfemia tratar a nuestros enemigos como infrahumanos. Todos somos moralmente iguales, en la óptica de Schmitt, aún cuando la política hace que sea a veces “necesario” matar a los enemigos de uno, según la introducción corta, pero acertada, del filósofo americano moderno Newton Garver.

Scout Horton se equivocó tanto en la interpretación de Schmitt que uno se puede preguntar si se trataba realmente de un yerro  [ http://balkin.blogspot.com/2005/11/return-of-carl-schmitt.html ]. Por ejemplo, escribió: “para Schmitt, la clave para la salida   exitosa de la guerra contra semejante enemigo es la demonización…. Según Schmitt, las normas de la ley internacional con respecto a los conflictos armados reflejan las ilusiones románticas de una edad caballeresca.” Es al revés: Schmitt estaba a favor de una guerra de uniformes, llevada a cabo entre dos ejércitos, donde los civiles quedan fuera de la contienda. Estaba en contra de la demonización, porque es algo inaceptable para una persona religiosa. Horton se da cuenta que su lectura de Schmitt es defectuosa, y escribe correctamente : “Schmitt expresa desde el inicio las reservas morales más severas en cuanto a su concepto de demonización. Teme que se preste a ‘altas manipulaciones políticas’ que deben evitarse a toda costa”. Utiliza a Schmitt para atacar a John Yoo, un seguidor de Bush que después se convirtió en un seguidor de  Alan Dershowitz en cuanto a autorizar la tortura, pero en vez de referirse a Dershowitz el sionista, apela a Schmitt que puede ser presentado como un “pensador nazi legal”. El objetivo (de atacar a Yoo) es válido, pero los medios (la referencia a Schmitt) son disparatados. El artículo de Horton se puede entender como una prolongación de la extrema demonización de la Alemania de los años  1930. Se refiere a Leo Strauss “admirador de toda la vida y comentarista de Carl Schmitt ante sus estudiantes” pero no logra ver la gran diferencia. Schmitt creía en Dios, mientras que Strauss carece tanto del sentido de lo divino que les resultó chocante a los sionistas en la Jerusalén de los años 1930, por su ateísmo total. De estos dos hombres, Strauss el precursor de los neo conservadores y Schmitt el pensador nazi legal, Schmitt era el que abogaba por una actitud humana hacia el enemigo, mientras que Strauss los deshumanizaba a todos sin piedad.

Horton escribe : “Carl Schmitt era un hombre racional, pero marcado por un odio a América que rayaba en lo irracional. El veía la forma en que USA trastocaba  la ley internacional como viciada por la hipocresía, y veía en la conducta Usamericana de fines del siglo XIX y principios del XX una nueva forma de imperialismo amenazante”. ¿En qué se puede calificar de irracional este planteamiento? ¿Cómo es posible que una persona del mismo lado nuestro de la barricada (como es el caso de Horton) no puede admitir que el Estado que veta cualquier resolución de condena a Israel y llama a la guerra contra Irán es el colmo de la hipocresía? ¡Si Molière se enterase, tendría que reescribir su Tartufo! La actitud de Horton, típicamente judía, según la cual “si nos critican, tiene que ser por culpa de un odio irracional” se ha convertido en la marca distintiva  del pensamiento Usamericano que germinó a partir de la demonización del enemigo.

Pues no se puede demonizar sólo a una persona y parar la cosa ahí mismo: la demonización de una persona conlleva la demonización de muchas otras más. Los ataques contra musulmanes, árabes, iraníes son la consecuencia inevitable de los ataques anteriores contra los alemanes. Por esto el columnista canadiense y judío Mordecai Richler escribió: “Los alemanes son para mí aborrecibles. Me alegro de que se bombardeara a Dresden sin ningún objetivo militar. Para mi gusto, los rusos no retuvieron y maltrataron a los prisioneros de guerra alemanes lo suficiente”.

Y el premio Nobel de la Paz, Elie Wiesel, añadió, a su vez: “Cada judío debería preservar en algún rincón de su ser íntimo, una zona de odio, odio viril y saludable, hacia lo que personifica el alemán y lo que persiste en el alma del alemán.” http://www.counterpunch.org/dasgupta07292006.html ]
A partir de ahí no había más que un paso hasta  llegar a Dan Gillerman, representante israelí en la ONU, que llamó a los combatientes de Hezbollah “animales desalmados e imposibles de diferenciar”, o al jefe del consejo israelí, Rafael Eitan, proponiendo tratar  a los palestinos como  “se trata a las cucarachas drogadas dentro de una botella”. Pero ahora, hasta los alemanes siguen alegremente este estilo de acusaciones contra su finado Führer, y se unen a la universal condena de Irán y los árabes. “El presidente Mahmud Ajmadineyad es un Adolf Hitler en pleno auge con su obstinación en un programa nuclear par Irán”, dijo la amazona anglosajonizada Angela Merkel, canciller alemana. [http://www.archive.gulfnew.com/indepth/irancrisis/more_stories/10016391.html]

Pues sí, las gentes que han padecido asaltos de hostilidad tienden a unirse al grupo y procuran ser hostiles a su vez contra otros, no es más que un rasgo humano, o tal vez simio. El encantador pintor mexicano Miguel Covarrubias menciona un caso semejante en su libro inmensamente divertido sobre Bali. En una vivienda balinesa, un mono domesticado pero iracundo se subió a un árbol y empezó a arrojar cocos por doquier. En vano los amos trataron de bajar al mono ofreciéndole caramelos. Hasta que acorralaron a un lastimoso enano, un criado, y escenificaron de manera harto convincente una paliza al pobre enano. Ahí mismo el mono bajó velozmente para unirse a los verdugos en el zafarrancho. Al poco rato el tonto bruto ya estaba enjaulado. Para mantenerse fuera de la jaula, el mono debió haber resistido la tentación de unirse a un ataque permitido sobre cualquier otro blanco. Pero por lo visto, hasta a los humanos les cuesta…

Pues bien, si queremos restaurar la paz en el mundo, debemos rechazar cualquier demonización, incluyendo al Malvado cenital, Adolf Hitler. Sinceramente me tiene sin cuidado Hitler,  tanto como malo como en tanto que bueno. Ni lo admiro ni lo demonizo, ni lo odio ni lo amo, como tampoco a Napoleón o a Genghis Khan. Están requetemuertos estos flagelos, ya está. Le tengo un cariño especial al Hitler de nuestro tiempo, Ajmadineyad; me importan tres pepinos los hítleres del pasado, llámense Saddam Hussein, Nasser o Yasser Arafat. Mi padre peleó por Stalin, y el presidente Bush nos enseñó que Stalin es peor que Hitler. Para mí “Hitler” es el  nombre genérico de los enemigos de judíos, ni más ni menos que “Amalek”.

Y, en realidad, el hombre que se apasiona tanto por Hitler es un renegado, pues niega a Dios y elige como dios personal y demonio personal a gente de carne y hueso. Por esto los judíos muy respetuosos de la ley como lo son  los del Neturei Karta pudieron ir a la conferencia de Teherán, mientras otros, ateos, se asustaron simplemente con el nombre del célebre austríaco muerto. La demonización de Hitler causó la deificación de los judíos, y así es cómo se creó la nueva teología del auténtico paganismo neojudaico.

La creación de un polo del mal a nivel de humanos es causante de una infinidad de anomalías en el discurso público. La demonización del racismo es uno de los resultados. Uno puede desaprobar a un tonto que se considera a sí mismo de mejor estirpe que otros. Pero no deja de ser un estilo muy corriente de vanidad, que comparte mucha gente de las “castas de arriba”, por ejemplo descendientes de nobles, sacerdotes y judíos en nuestra sociedad. La creencia en la superioridad de la raza blanca, o de la estirpe anglosajona, no es más que una versión democrática de la vanidad de clase dominante, que vale para que la use gente que no puede pretender ser de origen noble o judío. El día en que estas personas de una clase pretendidamente superior renuncien a su vanidad, a sus títulos y hagan una hoguera con el libro de Deborah Lipstadt, La amenaza de la asimilación, entonces sí podrán fijarse en la paja que se halla en  el ojo del vecino más humilde que ellos.

El racismo cotidiano, de menor cuantía,  no es mayor  problema en nuestra sociedad. Yo, bigotudo de piel oscura y tipo mediterráneo, nunca he tenido queja por ello en mis sesenta años de andanzas. Pero tampoco he intentado molestar a los autóctonos subiendo al máximo el volumen de una música extranjera, practicando extrañas costumbres en público o portándome de manera conspicua. En Israel hay ciertos reflejos tribales de amor y desamor, principalmente entre las diversas tribus judías, y por supuesto que es bastante asqueroso, pero no estoy seguro que tenga eso que ver con el viejo racismo infame.
El racismo es tan poco problemático, que la búsqueda de un racista sacrificial es un fracaso completo. Al diputado Georges Freche lo echaron de su partido porque dijo que el equipo nacional de fútbol de Francia no debería ser todo negro. Dijo públicamente : “nueve de once jugadores en nuestro equipo nacional de fútbol son negros. Tres o cuatro jugadores negros sería una proporción normal. Los negros son superdotados en deportes y música, como los griegos de Homero, pero tal vez a los franceses nativos les interese y tengan las aptitudes necesarias para jugar al fútbol en la selección de paìs . Claro, esta frase está fuera de lo políticamente correcto, pero no por ello deja de ser la expresión del sentido común más extendido.

Las ideas de igualdad deberían tener su lugar, pero no ocupar todo el espacio. Para los suecos está bien tener un pastor mujer  de vez en cuando, pero es que ya no hay pastores hombres, y muy pocos feligreses además. De la misma forma, si todos los jugadores de fútbol fueran negros, tal vez los franceses nativos perderían el  interés  en seguir los partidos de fútbol. El equipo nacional de fútbol no debería ser predominantemente negro y tampoco  deberían ser todos, o casi todos, judíos los periodistas y los personajes estelares en los debates de la televisión francesa. También es cierto que africanos y judíos vinieron a Francia, que agradecen la hospitalidad francesa, y no intentan desplazar a los autóctonos. Si los socialistas franceses siguen siendo tan estrictos con sus miembros, desaparecerán del mapa como dinosaurios en retirada; y Segolene Royal no será recordada sino como la figura que impidió que le Pen venciera a Sarkozy en las elecciones para presidente en 2007.

En Inglaterra, la bailarina clásica Simone Clark expresó su opinión de que el país tenía suficiente inmigración, que el proceso sin fin de importar trabajadores debería ser frenado o incluso concluir. Pues bien, es un punto de vista, y posiblemente razonable, cuadra dentro de la Carta de los derechos, el Bill of Rights, o cualquier texto que en nuestros días autorice la libertad de palabra. Algunos antirracistas locos organizaron una protesta contra el hecho de que la contratara el Ballet. La bailarina es una buena persona, no es ninguna racista en el sentido propio de la palabra; no viene al caso, pero además está casada con un bailarín chino; pero para los demonizadores de Hitler obsesivos y renegadores de Dios, ni siquiera un punto de vista moderado debe expresarse, y a la persona que lo exprese, habría que echarla a la calle, quitándole el trabajo y la vivienda. En tanto comunista, defiendo el derecho de Simone Clarke a pertenecer al British National Party y a bailar Giselle en el escenario de la Opera nacional inglesa; los furibundos que protestan deberían primero protestar contra el hecho de que Bárbara Amiel siga escribiendo en el Daily Telegraph.

En Alemania, los antirracistas y antinazis desfilan con la bandera israelí y exigen que no se use más el pañuelo palestino, como Schneider de Leipzig:
“Lo que todos compartimos es el apoyo a Israel y luchamos contra cualquier forma de antisemitismo, fascismo y sexismo”, dice el director del centro, Christian Schneider, de veitnitseis años.

Un buen ejemplo de la actividad proisraelí en Leipzig es la campaña pública contra los kaffiyehs,que fue en un tiempo un accesorio esencial en la vestimenta de los activistas de izquierda. “¿Es que tienes un problema con los judíos, o simplemente sientes frío en el pescuezo?”  Esta fue la consigna en la campaña organizada por el centro en años recientes. La campaña apuntaba a impedir que los jóvenes usaran lo que el centro percibía como un símbolo de la identificación con los palestinos y el antisemitismo, informó Haaretz.

Estas cosas de locos son el resultado de la demonización extrema, obsesiva de Hitler. Una vez más, debemos aprender de los judíos, que expulsan a los inmigrantes por lotes en los aviones, combaten el mestizaje y la asimilación sin dejar de añadir que “esto no es racismo”. ¿Por qué no es racismo? En un chiste judío, un rabino se encuentra retrasado, se da cuenta que ya va empezar el shabbat, y se pone a rezar, hasta que sucede el milagro: fue shabbat dondequiera, pero siguió siendo viernes  en el Cadillac del rabino. De la misma forma, oponerse a la palabra mestizaje (o musitar el término antiguo de miscegenación) es algo racista salvo, milagrosamente, ¡cuando lo hace un judío! [http://www.haaretz.com/hasen/spages/806069.html ]


“Racismo”, es decir la preferencia dada por el autóctono  a otro nativo a costas de un extranjero es una conducta normal y normativa. Esta actitud es un mandamiento de la Biblia, es una actitud que protege la relación íntima entre el hombre y el suelo. En la oración judía, se le pide a Dios que haga llover y no atienda a las oraciones del extranjero que pide un tiempo seco. Un mal llamado racismo es la mejor forma de proteger la tierra, y  no hay motivo para preocuparse por ello; cosi fan tutti: todos hacen lo mismo.

Fíjaos que “racismo” no figura entre las virtudes del libro cristiano. Pero tampoco figuran  como virtudes la codicia, la gula, el orgullo, la envidia ni la lujuria. Y no vemos el caso de políticos expulsados del partido socialista, por ejemplo, por escribir una columna gastronómica, dar una advertencia en la bolsa de valores, por marchar en una gay pride, o por comprarse un carro mejor que el del vecino. Hay leyes “contra el odio”, pero no “contra la vanidad”.

Piense uno lo que quiera de los racistas de antaño, hoy en día este mote se le pone a cualquiera que no reniegue de las raíces y del afecto de una persona por su tierra y su comunidad. El racista arquetípico  de nuestros días, digamos, la santidad “racista”, sería Simone Weil, quien consideraba el arraigarse como una virtud, y el desarraigo como un pecado (y se opuso con fuerza a la demonización de Alemania por Francia en 1939). Así, cualquiera que respalde la inmigración peca, porque está impulsando al desarraigo. De modo que cabe preguntarse si es mejor ser bueno con el vecino autorizándolo a venir y acomodarse, o prohibiéndole que deje su país natal. No hay respuesta a prueba de fuego para esta pregunta, y lo digo en tanto soy un perpetuo inmigrante. Y si te dicen que eres racista porque te opones a la inmigración masiva contesta : “y tú eres el propagador del veneno del desarraigo”, como hizo Simone Weil. [  http://www.hermenaut.com/a47.shtml ].

Por ser incapaces de devolver la demonización a judíos y angloamericanos , es que los nacionalistas y gente de la extrema derecha demonizan a los rusos, los soviéticos y los comunistas. No tienen mucho éxito que digamos, así que no es necesario gastar pólvora en ello. Basta con decir que los números fantásticos de “millones de muertos” por culpa de Stalin, Mao o Pol Pot no son más que producto de la imaginación. Ninguno de ellos mató a tantos como el imperio americano antes y ahora. Ninguno arrojó a tantos al exilio como hicieron los israelíes.

No hay imperios del mal, sólo están los imperios que nos mantienen a raya. La Rusia soviética no fue un imperio del mal, ni tampoco el comunismo personificado por Stalin y el GULAG. Sholojov, Antón Blok, Boris Pasternak, Eisenin, Mayakovsky y Deineka abrazaron la revolución y expresaron sus ideas en formas artísticas. Fue la tierra del magno experimento, exitoso en parte, de la igualdad y la fraternidad entre los hombres, de la tentativa bravía para derrocar al espíritu de la codicia. Los comunistas y los que los apoyaban trataron de liberar el trabajo, llevar el reino celestial a la tierra, erradicar la pobreza y liberar el espíritu humano.
Y el comunismo hizo avanzar la democracia social europea.

Alemania no era el imperio del mal, ni tampoco Hitler y Auschwitz encarnaron en exclusividad el espíritu del tradicionalismo orgánico. Los tradicionalistas trataron de establecer un paradigma alternativo basado en Wagner, Nietzsche y Hegel, de ir a las raíces y a las tradiciones del pueblo. No en vano, los mejores pensadores y escritores de Europa, desde Knut Hamsun hasta Louis Ferdinand Celine, desde Ezra Pound hasta William Butler Yeats y Heidegger vieron el elemento positivo en el punto de vista orgánico y tradicionalista. Si a Rusia y Alemania no se las hubiese demonizado, posiblemente no habrían llegado a los extremos que vimos.

Tenemos que restaurar el equilibrio del pensamiento y el discurso que fueron barridos a raíz de la Segunda guerra mundial, debido a la victoria demasiado completa del pensamiento burgués “judeoamericano”. Mientras condenamos los excesos y crímenes de guerra, deberíamos volver a apoderarnos del reino del espíritu, que abarca desde Mayakovsky hasta Ezra Pound. No hay hombres malvados, somos criaturas hechas a la imagen y semejanza de Dios, y se necesitan todas las ideas para producir pensamientos nuevos.

domingo, 21 de julio de 2019

Wilfredo Tsuchiya Castillo destacado médico nikkei




Wilfredo Tsuchiya Castillo, destacado médico nikkei del Hospital Daniel A Carrión del Callao


Una persona importante en la familia, la nuestra, que tenía de Inga y de mandinga, y como que descendemos, de una parte, la paterna, del abuelo japonés don Mitsuki, natural de Aso, Prefectura de Kumamoto, quien muy joven se embarca en el puerto japonés de Yokohama y llega a nuestro país en 1908, conforme reza de su documentación, registrada su llegada, orígen y comprobable en los archivos de la APJ de Jesús María. Así aparece el apellido MARUNO en esta sociedad. Muy poco conocemos  por donde anduvo Mitsuki desde su llegada. Que fue designado a la Hacienda Santa Bárbara, en Cerro Azul, Cañete, para realizar labores agrícolas. Luego hurgando en Archivo de la Nación, encuentro una partida de nacimiento, firmada por el mismo, con lo poco que aprendió el romaji o nuestra escritura.  Mitsuki, trabajó, luego del término del contrato agrícola,  para la familia aristócrata de Barranco, De Osma. Este trabajo le dió oportunidad de conocer a su esposa doña Leonor Inga con la que tuvo 7 hijos. La esposa muere en 1941, joven, luego de alumbrar a su última hija. Mitsuki fallece en 1952, muy pequeños aún sus nietos. Están sus restos, al igual que su esposa, en el Cementerio Presbítero Maestro de Lima (Pabellón Santa Josefina,Mitsuki Maruno 10 octubre 1952). Para estos tiempos ya son adultos sus  hijos y los mayores formaron sus respectivas familias.

El personaje importante, el médico que asistía a la familia, amigo de infancia del "otoosan" Maruno ( hijo de Mitsuki con Leonor), quienes  estudiaban  en escuela japonesa , me refiero al doctor Wilfredo Tsuchiya Castillo. La amistad entre Maruno y Tsuchiya de niños, se consolidó de adultos por lo que el "otoosan", le propone el compadrazgo, lo que acepta el Doc. El Doc sin querer queriendo, aumenta sus pacientes, niños. Trabajó en el Hospital Daniel A. Carrión en el Callao y nos brindaba desinteresadamente la atención médica, en el hospital o en su consultorio ubicado en la calle Billinghurst, cercado de Lima. Asimismo, nos invitaba cada fin de año a visitarlo en fiestas de navidad, para obsequiar a sus ahijados, los regalitos por dicha ocasión.
Cuando en un descuido,  al momento de retirar olla con agua hirviente, cae sobre mi y  me producen quemaduras en la cara, acudimos donde el doctor para las curaciones, en el Callao o sino en el consultorio. El desplazamiento hacíamos en tranvía, primero hasta la Plaza San Martín y luego el urbanito, coche eléctico, más pequeño que circulaba por Lima centro y hasta Barrios Altos. Me llevaba, quien no, sino la mamá, y los comentarios de los pasajeros...."pobrecito niñito, está quemado ". Mi cara cubierta de algodones y gasas y siendo el Doc especialista en quemaduras, en que buenas manos caí. Una de mis hermanas tuvo la mala fortuna de caer, casi de trasero, también sobre agua caliente, ya teníamos  con el apoyo del buen nikkei médico. Gracias a la buena atención recibida, no quedaron huellas de tal accidente y agradecido por sus manos mágicas de quien fue uno de los primeros nikkeis en ingresar a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para estudiar medicina, hermano de la pintora Tilsa Tsuchiya. Ambos están fallecidos. Una gran persona, nuestra gratitud para él, por siempre.
En aquellos tiempos era un acontecimiento, sobretodo en navidad, salir de La Urbanización Tarapacá, embarcarte en paradero de tranvías de La Legua, la mama con sus crías, montarse en el eléctrico, bajar en la Plaza San Martín y nuevamente abordar el urbanito para llegar a la calle Billinghurst cuadra 6, muy cerca al Mercado Central, de Mesa Redonda, Barrio Chino, no sin antes, conforme lo señalan las vías, cruzar Lima Centro, la Plaza de Armas, frente a Palacio de Gobierno, los negocios en los portales, el alumbrado y adornado para el caso, las fiestas que se daban cada fin de año, una Lima que aún no se imaginaba la fuerte migración que le caería en muy pocos años y que le quitaría la imagen señorial y casi colonial que aún se respiraba por estos lares y que de parte de las autoridades, sean ejecutivas, legislativas o de las otras, únicamente preocupados por el centralismo y poder manejado desde la capital. 

Otro amigo de infancia de papá fue un luchador de catchascán, don Julio Toma, nikkei él, un señor muy alto, contextura robusta y que solamente lo ví en una ocasión, cuando le visitamos en su domicilio, en los Barrios Altos.

https://peruanosactualidad-camav.blogspot.com/2011/12/frida-y-beatriz-tsuchiya-y-la-poliza.html


https://peruanosactualidad-camav.blogspot.com/2011/12/los-primeros-postulantes-nikkei-la.html














viernes, 19 de julio de 2019



Continuación..

Ya moramos en la Urbanización, respirando el puro aire de esta localidad, al lado de los tarapaqueños que llegaron con muchas expectativas de desarrollo. La casita de adobes con techo de caña de guayaquil y barro, ya está terminada, paralelamente los familiares, hacen la suya propia, cada uno en el lugar asignado por el patriarca. Sin agua potable  menos luz eléctrica, proyecto que  lo tenía el Estado y mientras tanto, cada uno se abastecía como podía. Por la noche, lamparines y velas. No llegaba la TV., se conversaba para amenizarlas y no dormir temprano. No faltaban las historias de terror y miedo,  se hacían los cuentos con las gitanas,  los pistacos, que las brujas aparecen en cualquier momento y los duendes se llevan a los más pequeños de la casa, y a la hora de dormir, todos quieren  acurrucarse con la mamá para que no  los lleven los duendes, no les jalen las "patas" o tantos otros mitos.
La distracción principal era la calle, luego de salir de la escuela, había tanto espacio alrededor. Por el frente la calle principal Iquique y por el fondo una chacra o área agrícola bastante grande, árboles, acequías, y muchos pájaros, así que a preparar las hondas de jebe, algunas con horqueta  y a cazar pajaritos. Un familiar con su honda abate a una santarosita, luego ésta en el piso, muchas de su especie se le arremolinan como dándole el último adios, nos sorprendimos todos y no seguimos cazando aquel día. En todo caso a buscar otra distracción, jugar a la pelota, fútbol de niños, sino con los trompos, luego con las bolas o canicas, en otro momento el palito chino y finalmente, para no aburrirse a las escondidas o a la correteadera, una serie de juegos que, algunos pasaron de moda, por la tecnología u otro motivo.

Usted debe saber que la Bagueta es una horqueta de árbol, esta debe ser preferiblemente de 
avellano, si no  también utilizar un árbol de madera madura, un árbol viejo.


Juego de niños (Diario El Comercio)




Avión fuera de actividad.Cerca de la piscina Daniel Carpio.Atrás Castillo del Real Felipe,Callao.
(Diario El Comercio)


Jugando a los trompos
Viajes hacia el Callao desde paradero de La Legua

Al no haber mercado cercano, había que ir hasta el principal en el centro del Callao. El lugar adecuado para la compra de ropa, uniformes de colegio  ( comando ), y los zapatos donde Collazos, originales, de cuero. Unos dias incomodaban hasta que te acostumbras, económicos estos. En la misma zona se adquiría sillao, vendido por japoneses y nikkeis, café para pasar por cafetera, en Bodega Roma,  cuadra 5 de la Calle Lima ( hoy Sáenz Peña ), mercado en sexta. En muchas ocasiones visitamos chifas en el  mismo cercado, que eran manejados por chinos y descendientes, el buen sabor del chifa criollo, con sillao, arroz blanco, wantan en sopa y frito, su tallarín con su correspondiente taré ( salsa preparada por la casa ), todos los platos con ese sabor oriental y mejor cuando lo comes con utensilios para el caso, porcelana, palitos chinos de marfil, de bambú (madera) y todo lo que conlleva la comida oriental, eso sí, nada de limón, menos ají como se estila en estos tiempos. Muchos cocineros peruanos aprendieron de sus maestros chinos el arte del chifa y ahora son ellos quienes tienen la opción de ofrecer los platos chinos-criollos, con su ají y limón para la sopa wantan. Muchos, dejan de lado el sillao por el picante y acidez, típico de nuestra comida criolla. Algo muy típico del puerto chalaco, en el interior del mercado, la venta de chicharrón, pan con chicharrón, relleno, camote, yucas, negocio de los chinos. Forman parte estos personajes, en el paisaje natural del Callao. Se puede decir que desde siempre estuvieron ahí y continúan, sus descendientes.
Se me encargaba, de parte de quienes les gustaban los caballos y las carreras en el hipódromo de Lima, la compra de dupletas, pollas, vale triple, etc. No había local cercano a la Urbanización, habia que ir al cercado chalaco, una agencia ubicada frente al cine Porteño, en la esquina, otra entre Colina y Buenos Aires. Esto igualmente, era habitual, solamente los fines de semana y los feriados, previa programación, y, usaba para el traslado, a la CNT. Siempre adelante, al lado del conductor, mirando sus maniobras, de pié todo el trayecto este  señor, su recorrido desde Plaza San Martin hasta La Punta en el Callao. Bastante rápido este medio de transporte, paraderos escasos, por ejemplo desde La Legua no paraba hasta el Cementerio Baquíjano. Luego hasta Guardia Chalaca, el mercado, y así. Ni hablar porque desde la Unidad Vecinal N° 3, su siguiente paradero, La Legua.
Fuí espectador involuntario, cuando iba en el tranvía, al lado del conductor, de suicidio, a la altura de Villegas, antes de llegar al Cementerio. Una noche iba a agencia del JCP, al lado del conductor, cuando de repente veo una persona que se arroja a los rieles, nada se puede hacer por ella, de manera intempestiva y planeada lo hizo. Mal responsabilizar al conductor, a pesar que en dicha zona conocida como el Callejón de Villegas, reducía la velocidad. Bueno, se queda parada la unidad y vienen las investigaciones.
De visita, salíamos de La Legua hacia la Plaza San Martin, caminando hasta El Paseo de La República, hoy Paseo de los Héroes Navales, de donde partía el acoplado hasta Los Chorrillos. Exactamente frente se situaba la Penitenciaría de Lima.

Orígen del nombre CHORRILLOS…..
San Pedro de los Chorrillos, fue la denominación oficial de este distrito en alusión a los chorrillos de agua que se desprenden de los barrancos  hacia el lado de la playa Agua Dulce.
.Durante el gobierno del General José Rufino Echenique, se expidió un decreto con fecha 1 de Julio de 1852, que refrendó su Ministro de Gobierno, señor Osma, por el cual y a mérito de una nota del subprefecto de Lima, se declaraba que el distrito de Surco quedaba comprendido dentro de los límites de la Intendencia de Policía de Chorrillos.


A través del eléctrico como se llamaba también, con el tío, íbamos a la sexta cuadra de la Avenida Colonial, a espectar el catchascan, igualmente, hoy es sólo recuerdo. De regreso siempre se quería aplicar alguna que otra llave vista en el espectáculo con el consiguiente lloriqueo por los dolores causados a la otra parte y a los jaloneos de los más grandes. Es parte de la historia.
Tuve la suerte de tener una bicicleta que la compraron en Tacora, con ella para arriba y abajo, recuerdo que paseaba a las amigos del barrio. Una vez al salir de improviso casi me atropella auto, asumieron los del vehículo, mi culpa por lo que me siguieron, no sé con que fin, pero resulta que me escondí en casa a medio construir y ahí me quedo no sé cuanto tiempo (no tenía reloj). La empresa de luz eléctrica estaba haciendo las conexiones y cableado bajo la superficie, en consecuencia zanjas por todos lados, al ir demasiado rápido y carecer de frenos la bicicleta, me voy  al fondo de la zanja, un golpe en el estómago, desmayado y despierto en la cama del abuelo. Sin consecuencias.
La chica del barrio le llamaban “la cocaleca”,  Decían las lenguas malas que de joven quería ser sor, pero luego conoció el mundo y se acopló al mismo.  Agraciada la chica, muchos pretendientes, pero tenía sus ambiciones y gustos que pocos le podrían dar. Por ejemplo montar a caballo que si podía hacerlo un criador de equinos, hombre de chacra que la paseaba por los sembríos y  terrales de nuestra naciente Urbanización. Los tres paseaban, felices el caballo y su amo, de tener la compañía de la “cocaleca”. En aquellos tiempos de niños nos ganábamos con estos episodios ya que era una distracción "sana", sobretodo escuchando las críticas de las chismosas. No aparecía la TV., nada de web, plays,  solamente tierra, acequías donde eventualmente se podía bañar, mirar las vacas en las lecherías, cazar pajaritos, jugar a la pelota, entrar a los plantíos de algodón y si quieres defecar podías hacerlo. Muy buenas épocas de nunca olvidar. Sin tanta contaminación que trajo el progreso.

Preocupados siempre por ir a la escuela para jugar con los amigos y aprender de los maestros. Dignos de recordar profesores y maestros bien preparados, de buen hablar, rectos, de respeto, con todas las condiciones de quien va a ser pedagogía.

"La pedagogía (del griego παιδίον paidíon 'niño' y ἀγωγός agōgós 'guía, conductor') es la disciplina que tiene como objeto de estudio la 
educación con la intención de organizarla para cumplir con determinados fines, establecidos a partir de lo que es deseable para una sociedad, es decir, el tipo de ciudadano que se quiere formar. Pertenece al campo de las ciencias sociales y humanas."(De Wikipedia)

Mi educación primaria concluye en la escuela Carcheri Gonzáles, en 1961, profesor de quinto, Barreda, igual de cuarto, antes fue Mariela Salazar. Barreda si que era demasiado recto, que era buen maestro, imponía disciplina y orden. Nadie hablaba en su clase si él no lo pedía. Hora de ingreso y salida del aula como lo establecían las reglas. Si faltas con tu mamá justificándola. 

Director, padres de familia y profesores de la Escuela Enrique Carcheri Gonzáles. Tarapaqueños:Srs. Lecaros, Ariste, Borda.

A la clase no llegaron pués dos niños, uno moreno Delfino, otro Paz, cholo claro, preocupado el profe, se entera que salieron de casa, a la escuela, ellos venían desde La Bata, así le decíamos porque pasando la fábrica que estaba en avenida República Argentina existían viviendas donde muchos de sus trabajadores vivían, y también se le conocía como Pasajes El Aguila  El Sol, zona fabril, muchas fábricas de harina de pescado en dicho sector. Bata fue en su buena época proveedor importante de la línea de zapatería y zapatillas deportivas. Seguimos con el negro y el blanco. Siguiente día, el aula completa, profesor Barreda pregunta a los faltones qué paso.Uno delata que se hicieron la vaca. Bueno dijo Barreda, si hablan de vaca, vamos a escuchar el sonido de la vaca; muu...muu...dijeron. Luego a uno de ellos lo pone en cuclillas y le dice que se ponga en situación de cuadrúpedo sobre su espalda se coloque el otro faltón, con correa en mano y agitándola para golpear en su trasero. Así los hace pasear por el aula. De repente Delfino llora, el cholo Paz, normal, nada decía, solo cumplía con órdenes del profe. Finalmente les dió la recomendación para que no repitieran la falta a clases, de lo contrario, pasarían por lo mismo. Vaya usted a pensar si al siguiente día viene a quejarse la mamá o padre de familia, el maestro era el segundo padre y se hacía respetar en su aula. El Director, en su colegio, cada uno en su línea de autoridad.
Así era la vida en el Enrique Carcheri Gonzáles de la Urbanización Tarapacá en la Provincia Constitucional del Callao que acogía a los niños y niñas de la Urbanización y alrededores. Llegaban de la Bata, de Reynoso, del Callejón de La Legua, etc.Se van formando las promociones, la primera en 1960, la mía en 1961. Siguiente destino en nuestra educación, la Gran Unidad Escolar Dos de Mayo del Callao, distante de nuestra Urbanización, donde llegaremos vía tranvía, haciendo 4 recorridos diarios ya que existen los horarios compartidos, mañana y tarde.

Continuará….
CNT Compañía Nacional de Tranvías, los eléctricos
JCP Jockey Club del Perú